El entrenamiento funcional tiene como base el movimiento natural del cuerpo para conseguir una mayor fuerza y resistencia. Además de ayudar a fortalecer todo el cuerpo según nuestra naturaleza y genética, los ejercicios funcionales permiten prevenir lesiones y ganar más fondo para practicar otras disciplinas.

A continuación, te explicamos cuáles son las principales características del entrenamiento funcional y todo lo que necesitas saber para empezar a practicar ejercicios funcionales.

¿En qué consiste el entrenamiento funcional?

Uno de los objetivos principales del entrenamiento funcional es potenciar la resistencia cardiovascular y la fuerza de los músculos encargados del movimiento. Asimismo, este entrenamiento permite ejercitar la musculatura sin necesidad de forzar las extremidades y la columna vertebral, al mismo tiempo que trabaja el core, es decir la zona abdominal.



En esta línea, son muchos los beneficios del entrenamiento funcional: además de potenciar la quema de grasa y mejorar la fuerza de los músculos, este tipo de entrenamiento supone un complemento idóneo para practicar otros deportes habituales. Asimismo, corrige la postura corporal, previniendo los problemas de espalda, y proporciona resultados más seguros que cualquier otro entrenamiento convencional.

Origen del entrenamiento funcional

El origen del entrenamiento funcional lo encontramos en los años 80. Michael Boyle, uno de los entrenadores más conocido del mundo, rescató una metodología de entrenamiento desarrollada en Rusia en los años 20, basada en la ejecución de movimientos naturales y dinámicos del hombre a lo largo de la historia. Boyle complementó esta disciplina con los estudios de Stuart McGill sobre la necesidad de fortalecer el core para mantener una espalda sana.

Con el paso de los años, el entrenamiento funcional se ha convertido en todo un referente dentro de la élite deportiva, gracias a sus grandes avances y a su bajo riesgo de lesiones deportivas, principalmente.

Pautas para iniciarse en el entrenamiento funcional

Si tu propósito es empezar a practicar ejercicios funcionales, entonces es momento de planificar tu entrenamiento semanal y definir bien tus objetivos. Para iniciarte en el entrenamiento funcional es importante que centres tu atención en la zona del core como punto de equilibrio, la cual ejerce un papel protagonista para el correcto desarrollo de los ejercicios.

A continuación, te mostramos los mejores ejercicios funcionales y algunos consejos básicos para iniciarte en esta dinámica de forma progresiva: